El perejil de raíz —a diferencia del perejil común— es una de las hortalizas más “desesperantes” a la hora de germinar. Muchos clientes lo intentan una y otra vez sin éxito y siempre piensan que el problema es la semilla. Sin embargo, en la mayoría de casos la causa está en la temperatura del suelo, la dormancia natural de este tipo de perejil y las condiciones del terreno, especialmente en zonas de clima mediterráneo español.

Si cultivas —con inviernos suaves y primaveras que calientan el suelo demasiado rápido— las probabilidades de fallo aumentan… a menos que entiendas cómo funciona esta planta y adaptes la siembra.