El perejil de raíz —a diferencia del perejil común— es una de las hortalizas más “desesperantes” a la hora de germinar. Muchos clientes lo intentan una y otra vez sin éxito y siempre piensan que el problema es la semilla. Sin embargo, en la mayoría de casos la causa está en la temperatura del suelo, la dormancia natural de este tipo de perejil y las condiciones del terreno, especialmente en zonas de clima mediterráneo español.
Si cultivas —con inviernos suaves y primaveras que calientan el suelo demasiado rápido— las probabilidades de fallo aumentan… a menos que entiendas cómo funciona esta planta y adaptes la siembra.
El gran culpable: la temperatura del suelo
El perejil de raíz solo germina bien entre 8 °C y 20 °C.
Cuando el suelo supera 22–25 °C, la germinación cae drásticamente, incluso a cero.
Esto significa que:
- En Castellón, un “invierno templado” puede tener días demasiado cálidos.
- Si lo siembras en marzo–abril, basta con unos pocos días de subida para que deje de germinar.
- En primavera es casi misión imposible.
Conclusión práctica:
Hay que sembrarlo en pleno invierno, cuando el suelo aún está frío y estable. Lo ideal es entre diciembre y febrero.
Dormancia natural: el perejil de raíz es lento por naturaleza
Al igual que el perejil de hoja, contiene aceites internos que actúan como inhibidores. Por eso:
- Puede tardar 20–30 días en germinar incluso en condiciones ideales.
- Y si la temperatura no acompaña, simplemente no sale.
- Da igual si la semilla es española, rumana o alemana: el comportamiento es el mismo.
Esto desconcierta a muchos agricultores porque parece que “no funciona ninguna variedad”.
El suelo de Castellón: demasiado compacto para una semilla tan fina
Muchos suelos agrícolas son franco-arcillosos, con bastante cal y tendencia a formar costra superficial cuando se secan. El perejil de raíz:
- No tiene fuerza para romper esa costra.
- Se queda sin oxígeno.
- Y si el sol aprieta, la semilla se “cuece”.
¿Solución?
Cubrir la línea de siembra con 0,5–1 cm de sustrato fino comercial, no con tierra del bancal. Es un truco sencillo que marca la diferencia.
El riego también influye: demasiado agua al principio = problemas
Durante los primeros días, el exceso de agua puede:
- Pudrir parte de la semilla.
- Favorecer hongos.
- Endurecer la superficie cuando seca.
El perejil de hoja tolera mejor estos errores, pero el de raíz es mucho más delicado.
Cómo sembrarlo para garantizar éxito. Si un cliente te pregunta, dale esta recomendación:
Época ideal de siembra
- Diciembre – febrero
- Máximo primera quincena de marzo, solo si el suelo sigue por debajo de 18–20 °C.
Preparación y siembra
- Remojar las semillas 12–24 horas antes.
- Sembrar poco profundo: 0,5–1 cm.
- Cubrir siempre con sustrato, no con suelo local.
- Mantener humedad constante, sin encharcar.
- Proteger con sombra ligera si llega una semana calurosa.
Estos pequeños ajustes suelen resolver el 90% de los problemas de germinación. El perejil de hoja germina mejor porque necesita menos frío y tiene menos inhibidores internos.
En Fitoagrícola trabajamos con semillas profesionales y aconsejamos siempre la fecha y técnica adecuada según el clima real. Si tu cliente no consigue que germinen, no te preocupes: casi siempre es cuestión de temperatura y manejo, no de la calidad de la semilla.
Un saludo
Vicente Gimeno
Tu tienda Online de Semillas Y Plaguicidas.
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